¿Únicos? Dónde reside nuestra identidad.

Todos somos únicos. O eso dicen. Especiales. O eso nos gusta que nos hagan sentir. Todos somos irrepetibles. O eso nos cuenta la vida, las experiencias, las cosas con las que nos quedamos y las que vamos dejando atrás, las que guardamos. Todos somos únicos; sí. Porque así nos ha hecho el día a día y si volviéramos atrás, si tiráramos de otro hilo, si escogiéramos otra decisión, ya no seríamos los que somos ahora. Curioso ¿no?

Una vez conocí a unas gemelas. Gemelas, que no mellizas. Idénticas. Dos gotas de agua. Se podría decir que una era la imagen especular de la otra. Yo nunca supe quién era una y quién era la otra hasta que un día me “hicieron un favor”: se tiñeron el pelo. Una de rubio y otra de pelirrojo. “Así, sí —me dije en mi fuero interno. Siempre les agradecí aquel cambio de look.

Los padres sí que saben quién es quién, por supuesto. Supongo que los gestos, la forma de hablar, las expresiones, nos delatan. Un comportamiento distinto debido a una personalidad diferente. Y es que cada uno de nosotros tiene una identidad única pero, ¿a qué se debe? A los genes, al ambiente y a la educación, pero en el caso de unos gemelos con los mismos padres y la misma cultura, si son idénticos genéticamente ¿por qué tienen una forma de ser tan distinta? ¿Dónde reside nuestra identidad?

Hay muchos factores que intervienen a la hora de modular la actividad de los genes. Así pues, personas que están emparentadas o son gemelos idénticos pueden mostrar diferencias. Uno de los factores implicados es el proceso de corte y empalme alternativo o más conocido como splicing.

El dogma de la biología dice que, a partir de un gen se codifica una proteína.

Imagen extraída de:  conacyt.gob.mx

Imagen extraída de: conacyt.gob.mx

Un fragmento de ADN se transcribe a ARNm (mensajero) y éste se traducirá a su vez en una proteína funcional. En este proceso llamado traducción, se eliminan los intrones y se mantienen los exones. De esta forma se consigue el ARN maduro para que a partir de él podamos obtener una proteína. Podríamos decir que el ARN mensajero se pule. Ahora bien, no siempre todos los intrones se eliminan. Algunos sí y otros no, de forma que, a partir de un ARN mensajero (que es a su vez conseguido de un fragmento de ADN) podemos obtener muchas más proteínas funcionales, no sólo una. Dicho de otro modo. Imaginemos que tenemos la siguiente frase donde los fragmentos en naranja serían intrones y los coloreados en azul, exones:

Ya no veo esta serie.

Imaginemos que podemos quitar complementos (o fragmentos) a esta oración de forma que, a partir de las mismas palabras, obtenemos un significado distinto.

No veo esta serie.

Veo esta serie.

Como podéis ver en el primer caso, la frase indica que el sujeto veía la serie pero, por algún motivo, dejó de verla. En el segundo, podemos intuir que el sujeto nunca vio la serie y no tiene interés en verla. Y en el tercero, podemos saber que, por el contrario, sí sigue la serie e incluso lo hará con asiduidad. Como veis, de una frase a otra cambia completamente el significado y lo único que se ha hecho es eliminar una palabra. Del mismo modo, si a un fragmento de ARN lo cortamos y pegamos de forma alternativa, la función de la proteína puede variar considerablemente. Tal y como se muestra en el vídeo, en el caso de arriba obtenemos una proteína que dará lugar a la muerte celular y en el supuesto de abajo, dará lugar a una función completamente contraria a la de arriba.

También cabe destacar las modificaciones que pueden sufrir los genes que alteran su actividad, como por ejemplo, aumentar la síntesis de proteínas sin que haya cambios en el ADN. Lo que se conoce como epigenética.

Así pues, los gemelos, pese a tener la misma información genética, ésta puede expresarse de forma distinta y dar lugar a diferencias entre ellos. Volviendo al ejemplo lingüístico, no es lo mismo leer una frase con una entonación que con otra. La información que recibimos es distinta pese a que las palabras sean iguales.

Todos estos procesos de modulación genética explicarían por qué un hermano gemelo puede desarrollar una enfermedad como esquizofrenia o cáncer, sin que su hermano idéntico la padezca. Pero, en cuanto a la personalidad ¿se debe sólo a esto? Cabe decir que, en cuanto a la identidad, interviene también otro factor: los transposones. ¿Y qué es un transposon y qué sentido tienen estos elementos?

Los transposones son elementos genéticos que se copia a sí mismos e insertan esa copia otro lugar del genoma. Esto ocurre en todas las especies y en las células humanas pero sobre todo, se ha visto que en el cerebro, se da este proceso con más asiduidad. El papel de estos elementos móviles adquiere más protagonismo durante el desarrollo del cerebro, cuando se está dando la generación de neuronas. En adultos, los transposones también tienen cierta actividad, tanto en células germinales como en el resto de células del organismo y en el cerebro, en zonas donde continúa dándose la neurogénesis. Esto marcaría las diferencias en los cerebros de los seres humanos, además de generar dos gemelos no idénticos.

Contestemos ahora a la pregunta de qué sentido tiene. Estos elementos que saltan en el genoma y lo hacen en el cerebro ¿por qué podrían existir? El sistema nervioso es muy complejo e intrincado, el hecho de que un fragmento de ADN pueda copiarse y pegarse en otro lugar puede suponer que un gen no se codifique y no dé lugar a una proteína funcional. Si algo funciona bien, como es el caso del cerebro de una persona sana, ¿por qué cambiarlo? Parece que las investigaciones sobre este campo apuntan a que situaciones novedosas pueden desencadenar la actividad de estos elementos. Así pues, puede que los transposones nos hayan ayudado a ir adaptándonos a un entorno cambiante. Puede que hayan tenido un rol importante en cuanto a procesamiento de información del entorno y adaptación del medio.

Volviendo al tema de los gemelos idénticos, ya sabemos que burocráticamente no lo son. Su huella dactilar es distinta y esto hace distinto su DNI. Ahora también sabemos por qué no lo son biológicamente y por ende, en su huella.

Esta entrada participa en la XXXVI Edición del Carnaval de Química Edición Kr, cuya anfitriona es @t_martinezii en su blog Café de ciencia.

Este post participa en la XXXI Edición del Carnaval de Biología que acoge Retales de Ciencia.

“Sabemos lo que somos, pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser”.

Cita de William Shakespeare.

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Acerca de Toñi Martínez Sánchez

Licenciada en Biología. Consultora en la industria farmacéutica. Amante del café, la lectura y los cócteles en copa de balón.
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2 respuestas a ¿Únicos? Dónde reside nuestra identidad.

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